Where dreams come true.

Where dreams come true.

Translation for you

Thank you

lunes, 6 de octubre de 2014

4. Entre las sombras

Permanecía inmóvil contemplando las lágrimas de los familiares que despedían al tren que en ese instante abandonada la estación. "Enter Sandman" de Metallica recorría cada lugar de mi cuerpo. Hacía frío. Creo que los dedos habían huido de mi congelado cuerpo y era imposible calentar la punta de mi nariz. Madrugo cada domingo solo para ver tal panorama. En algún momento se convirtió en rutina. Pero esa vez ocurrió algo que nunca podré olvidar:

«Era una mañana fría, de densa niebla. Casi no podía verme la punta de los pies. Recuerdo que estaba sentada en el suelo, mirando el infinito, derrochando mis lágrimas. Así apareció una niña de unos cinco años, aparentemente sola. Tenía el pelo rubio, cosa que la hacía muy adorable. Me cogió la mano y me susurró: "Caramelo pa'ti". Y me lo puso en la palma dejándome perpleja. Cuando alcé la viste y quise darme cuenta había desaparecido entre la bruma matinal.»

Esa niña me salvó la vida. Ese caramelo me hizo replantear mi decisión. En ese momento hasta la idea de desaparecer en las vías de un tren me parecía atractiva.

domingo, 28 de septiembre de 2014

3. Perpetua tristeza

Vario rayos de sol acariciaban su dulce rostro infantil. Sus sentidos se abren cuando quiere huir. Él sabía cual era su destino, pero no quería aceptarlo, no tan pronto. Causaba lástima allí donde iba y a cuantas personas conocía, aun sin pretenderlo. La tristeza se veía reflejada en el brillo de sus negros ojos. Tan solo era un niño asustado. Comprensible si tenemos en cuenta lo difícil que es asumir a la perfección, con siete años, la orfandad absoluta. Ese maldito accidente...

[...]

Nunca nadie volvió a verle sonreír...

sábado, 20 de septiembre de 2014

2. Necesidad de sobrevivir.

Sé que no debo, pero no puedo evitarlo. Es lo único que me mantiene fuerte y, sobre todo, viva en este mundo plagado de ignorantes. Una vez intenté abandonarme a base de pastillas pero debió suceder que no quiero desaparecer. Mi dolor interior ahora supera al físico, y mi orgullo cada vez se siente más cansado. No encuentro un remedio a esta situación, la rabia recorre cada partícula de mi ser y yo ya no sé que hacer para ser feliz. Saciarme de sangre es lo único que me hace besar la gloria, llenando mis brazos con huella y marcas de guerra, saliendo victoriosa de un enfrentamiento contra la muerte.

viernes, 19 de septiembre de 2014

1. Un segundo tarde.

Lo único que se oía en la estancia era el tictac de algún reloj. Lo único que se percibía, la tensión. Mamá lloraba sobre el hombro de papá, sigilosamente. La mirada de abuela se perdía en algún lugar y junto a ella, sus pensamientos. Abuelo sujetaba fervientemente la mano de abuela como si temiera su desvanecimiento. Distintas personas inmaculadas desfilaban delante mío. Era entretenido observar sus caras de concentración, quizás. Tenía una visión panorámica de todo lo que sucedía en la sala, pero no llegaba a comprenderlo. Pero realmente era difícil entender las prisas y los inútiles esfuerzos por intentar reanimarme y levantarme de una cama blanca, alejándome de la que ya consideraba mi única amiga, la muerte, y con la que podré jugar por siempre...